La Conferencia Episcopal ha elegido un nuevo líder, un joven talento, una joven promesa que hará brillar con luz propia las virtudes del cristianismo: ¡Rouco Varela! Moderado, dialogante...
¿Para qué digo esto si no me lo creo ni yo? Los obispos han apostado por la línea más dura y más intransigente buscando imponer su fe o subyugar a los que piensan diferente.
La caridad cristiana, el perdón, la solidaridad o la justicia son ya definitivamente cosa del pasado en la Jerarquía Eclesiástica española.